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La Fuerza y el gestor de residuos sólidos.

La cerveza ya estaba mediada y el bar se empezaba a llenar de humo.Era uno de esos locales clandestinos en los que se permite fumar sin que las autoridades te persigan por ello.

- La última vez fueron dos detenidos y condenados a la cárcel por delito contra la salud pública.
- ¿Cuánto les cayó?
- A uno seis meses, al otro tres años... era reincidente - Aclaró el más bajo.

Casi simultáneamente aspiraron una calada larga y profunda.

- Esto se está convirtiendo en una mierda. Al principio todo el mundo miraba con simpatía lo de que todo fuera público, lo de dar más peso al estado... ¡Joder! ¡Ya no hay libertades individuales!
-Bueno, pero hay más orden y equidad...
- ¡No digas tonterías! ¡Lo único que han hecho es ponerse ellos donde estaban los otros!

El camarero se acercó con gesto severo: "Señores, si no bajan el tono tendré que invitarles a irse, ya saben que la directiva de información..." y se fue sin acabar la frase. Continuaron la conversación en un tono más bajo.

- Cuando dijeron que iban a acabar con los medios de información privados para evitar que la información fuera secuestrada por manos privadas nadie quiso ver que la iban a controlar a su antojo ¡Cómo si no fuera lo primero que hacen los regímenes totalitarios!
-Bueno, al principio no fue tan malo...
-¿De qué estás hablando? ¿Te pareció bien que se hicieran pactos con Irán y Venezuela? ¿Que se decidiera no pagar la deuda y nadie más nos concediera créditos?
- Bueno, pero hubo sueldos dignos para todos...
- ¿Para todos? ¡Pero si cobramos la mitad que hace dos años!
- Ya, pero había gente que...
- ¡Que no se había preparado! - El mismo levantó la mano disculpándose ante la adusta mirada del camarero - ¿Pero a quién se le ocurre pensar que pueda cobrar la gente por no hacer nada? ¿Y qué me dices de la autodeterminación de Cataluña y de Euskadi?
- Bueno... el consuelo es que les va peor que a nosotros.

En ese momento se rieron estrepitosamente, aunque en seguida pararon con cierta amargura.

- Los que no aceptaron la independencia han sido perseguidos desde entonces. Joder, macho, hemos vuelto a la Edad Media.
-¿Sabes la última?
- Sorpréndeme.
- El otro día llegué a casa y mi mujer... perdón, la compañera - Sonrió estúpidamente - Me obligó a firmar como responsable de la gestión casera de residuos sólidos en una bolsa de plásticos y aluminios por si hacen uno de los puñeteros controles aleatorios de responsabilidad medio-ambiental.

Apuraron las cervezas y se apresuraron a pagar: Doce libertarios por cada una en concepto de tasas de sanidad y sostenimiento del sistema.

- Prefería a la casta, la verdad.
- Oye ¿te acuerdas cuando estrenaron el Episodio VII de Star Wars?
- Si, fue cuando las elecciones... las del cambio.
- Macho, me encantaba esa peli... era super-fan.
- ¡Tú que ibas a ser! ¿Alguna vez probaste si era verdad que la Fuerza existía?
- Pues claro... ¿Que fan de Star Wars no ha intentado a solas mover algo?
- Qué tiempos, la verdad... y parecía que estábamos saliendo de la crisis.
- ¿Y los otros dos episodios serían buenos?
- No lo sé... ya sabes que se estrenaron después del boicot a Estados Unidos y del cierre de las bases y...

Se abrigaron y empezaron a caminar calle abajo mientras dos sensores les seguían activados por el movimiento. Ninguno pronunció la palabra maldita: Todo empezó desde la maldita Ley de Control de Contenidos en la Red, ese maldito día de enero del 2016.

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