Se celebraba el otro día otra edición de la fiesta del pan de Neda, que lleva ya más de tres décadas, y la mujer encargada de pregonar las virtudes de ese producto artesano, explicó que Neda fue la capital gallega del trigo entre los siglos XVI y XVIII. En su pregón, contó que los ingleses se abastecían de pan y galletas para los navíos de su graciosa majestad y que después de la construcción de los arsenales y astilleros de Ferrol empezaron a hacerlo también los españoles. Bonita historia ¿Verdad? Molino de Jubia, en proceso de restauración (Fuente Turismo de Galicia) Apenas unos días antes se realizó una ruta por los molinos del Belelle, ese río por momentos indómito y por momentos manso como una mañana de primavera. Recorrer sus fragas es de las mejores cosas que se pueden hacer en la comarca, máxime cuando desde la Mourela llegas a la Fervenza y te quedas absorto contemplando la salvaje caída del agua que nos anuncia lo pequeños que somos. Molino en las fragas del Belelle ...
Llega un momento en la vida en que empiezas a creer que la palabra es importante. Estas son mis armas para luchar por y para tratar de mejorar el mundo.