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6 de Abril de 2017. Feliz año nuevo.

A dos días de que empiece la Semana Santa de Ferrol, esa fiesta de interés turístico internacional que congrega a decenas de miles de visitantes al año y que supone un impacto económico que tira de la hostelería, de los alojamientos y del consumo como ningún otro evento de la ciudad se producen dos hechos históricos que nos hacen entrever entre la penumbra unos rayos de luz que desgarran en jirones algunos nubarrones de los que cubrían la ciudad.
Hoy es un día cálido y soleado, de esos que se disfrutan, y en la prensa local pueden leerse dos noticias de las que nos hacen, por fin, suspirar aliviados: La primera es que al fin se han conectado los interceptores y ha empezado la depuración de la Ría de Ferrol; la segunda es que ha empezado el tráfico de contenedores en el Puerto Exterior.
Es posible que la victoria del Universitario sea sólo el preludio de que podremos dejar de ser una ciudad de segunda; se unen a estas noticias las recientes de las sendas mociones aprobadas en el Parlamento Gallego acerca de la mejora de los servicios ferroviarios desde y hasta la ciudad, máxime cuando la relativa a la conexión con Coruña ha tenido un reflejo inmediato en el borrador de los presupuestos generales del estado.
A lo mejor no volvemos a ver esto.
Espero que en 2017 veamos también como los programas navales en marcha cobran un impulso -recuerdo que en breve se empezarán a construir los buques para Australia y que, tras la botadura del Furor, deberíamos asistir a un ciclo claramente alcista de la construcción naval.
Si consiguiéramos que a todo eso se uniera la firma definitiva del convenio entre el ayuntamiento y el ministerio de defensa podríamos empezar a pensar que, salvo catástrofe, hemos salido del túnel. Feliz año nuevo a todos, que disfrutéis de la Semana Santa.

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