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Menuda tontuna.

Ahora resulta que hay que esperar al lunes para que "el flequi" declare la independencia esa con nombre de anticonceptivo. Qué pena, yo que quería organizar una barbacoa este fin de semana y hablar de Bustamante y de Paula Echevarría. En medio tenemos que seguir escuchando las estupideces de Pablo Iglesias, que cree que tener cinco millones de votos repartidos entre no sé ni cuántas siglas le da derecho a expresar la opinión de la ciudadanía (como este tío toque moqueta vamos apañaos), a Pedro el Empecinado diciendo que hay que negociar y a los traidores diceindo que ya no, hala.
Pero el problema es que todo esto me recuerda a esa frase que se le atribuye a Albert Einstein según la cual no se puede discutir con un estúpido porque te suele llevar a su nivel y ganarte por experiencia. Vamos a ver si nos entendemos: Los políticos independentistas no quieren negociar nada; los conservadores quieren amnistiarse de sus latrocinios, los republicanos andan en su  arcadia feliz y los batasunos seguir sin trabajar toda la vida.
Cuando veo el bochornoso video de la idiota esa gritando que le han tocado las tetas y diciendo que le han roto los dedos, a la pobre alcaldesa denunciando (otra vez) agresiones sexuales, al cretino ese del parlamento portándose como el niño que ha robado el bocadillo al gordito de gafas, y a los ignorantes convencidos de que Rajoy es la causa y origen de todos sus males no me cambian las pulsaciones: Después de cuarenta años repitiéndoles mentiras ya deben tener un pequeño cacao.
Lo que no soporto es que el estado no actúe ya contra el sinvergüenza de Roures, que la sociedad civil no boicotee la Sexta, que ninguna televisión nacional muestre las marchas constitucionalistas que todos hemos visto en Barcelona, que permitamos que países con bastante menos libertades que el nuestro critiquen a los esforzados policías, que los periódicos defiendan los datos del gobierno sedicioso y que no rueden cabezas de gerifaltes porque el PSOE está más preocupado de desmarcarse de Rajoy que de demostrarnos a los que no les votamos que podemos contar con ellos es asqueroso, patético, triste e indignante.
Mientras tanto VOX se convierte en un martillo pilón contra el PP porque cree que sus votos están entre sus filas, y alterna aciertos magistrales con torpes denuncias ante la inacción del gobierno... y el gobierno está cualquier cosa menos inactivo, y aunque no me gusta cómo están manejando la situación cualquiera puede entender que quieren demostrar a la ciudadanía y a la comunidad internacional que no hay ninguna solución pactada con los que hace tiempo se echaron al monte, pusieron fechas y delinquieron para encubrir la nefasta gestión que ha originado que muchos euros en fondos públicos acabaran en los bolsillos de quien no debían. Porque cuando tu cobras una comisión por adjudicar obras las empresas la incluyen en el precio final ¿O es que alguien se cree que todos esos empresarios que han encubierto los delitos de la mafia catalana perdían dinero cuando entregaban el tres, el cuatro o el porcentaje que fuera?
Pues señores, ahora que ha llegado la hora de los ciudadanos honestos lo que tenemos que exigir es que la ley se cumpla, seamos de derechas o de izquierdas, e incluso les diría lo mismo a los nacionalistas si no fuera porque creo que son rematadamente limitados y no lo iban a entender. Cuando el gobierno se atribuye los poderes del estado no es para luego revertirlos en la ciudadanía, y aquellos que hoy se saltan a la torera la Constitución, su maldito estatuto, las resoluciones judiciales y los mandatos del Gobierno y del Constitucional no van a parar hasta que conviertan a su estúpida e ignorante Arcadia en un erial del que hayan esquilmado todas sus riquezas. Hoy tenemos imputaciones, pero no son más que clarines que están anunciando males mayores, y aun hay algunos indeseables tratando de convencernos de que lo que hay que hacer es sentarse a charlar con esa siniestra tropa que en la noche del domingo ya anunció la victoria en las opacas fiambreras del todo a cien.

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