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Vamos a dejarnos de monsergas: Sois unos pailanes.

A veces la buena intención no llega cuando tu interlocutor está subido en un pedestal del que no quiere bajarse, y del que muchas veces ni siquiera puede: Una persona comparte una publicación mía en una conocidísima red social en la que me lamento de que una de las causas de que no haya dinero para gestionar el patrimonio (y otras muchas cosas incluso más necesarias e importantes) es el localismo, que siempre está empapado en populismo del más barato. Desde el municipio vecino empieza la monserga de que claro, ahora que los ferrolanos estamos hundidos queremos unirnos a Narón. Yo ya sólo voy a contestar una cosa: Sois unos pailanes, y punto; y al que se pique puedo proporcionarle la dirección de algunas fruterías magníficas en las que el cliente tiene a su disposición ajos de diferentes procedencias, por si quiere comérselos; aunque lo más probable es que no quiera porque los de su pueblo serán mejores, o al menos eso creerá él.
Cuando escribes que la unión político-administrativa de Ferrol y Narón es la consecuencia lógica de la unión real, que no hay más que ventajas, que se ahorrarían millones de euros, que no sería necesaria la mancomunación de servicios, que realmente la población de ambos municipios es absolutamente permeable y que un naronés y un ferrolano no se diferencian en nada... siempre sale alguien que dice que claro, que ahora los ferrolanos queremos unirnos a Narón porque nos va fatal, y que nos fastidiemos porque ellos no son ferrolanos.
Cuando defiendes que dar la opción de elegir en qué idioma se escolarizan tus hijos  es más justo y libertario que imponer y te contestan que estás coartando la libertad de los suyos de estudiar en gallego, y a la décima vez que aclaras que tú no has dicho nada de que sus hijos no estudien en gallego, que hay desplazamientos dentro del país (España, por si me está leyendo Feijoo), que el castellano es una de las lenguas más habladas del mundo, que no tienes que generar una diglosia en niños que no van a utilizar nunca el gallego, que cuando vienes de fuera a tus hijos no les dan exención en los primeros cursos de infantil sepan o no sepan gallego y que eso les hace bajar el rendimiento académico, y que la libertad de las personas debería estar por encima de los inexistentes derechos de los territorios o de las lenguas te suelen decir que te vayas a Valladolid, y que en Galicia hay que estudiar gallego.
Y al final el problema no es ninguno de estos dos: Tú no puedes razonar con alguien que dice que en Galicia no hay imposición lingüística si después de preguntarle acerca de la posibilidad de que tus hijos estudien en castellano (o de la rotulación de las vías o del lenguaje de la administración) te amenaza, insulta o empieza con las coletillas del idiota (¿No tienes nada mejor que decir? ¡Das pena! ¡Eres patético!) ni tampoco puedes exponerle a nadie los datos objetivos que están más que contrastados por varios economistas de que la fusión de Ferrol y Narón en un solo ayuntamiento generaría -al menos- que la suma de ambos municipios obtuviese una financiación de unos diez millones de euros más al año. Tampoco le puedes decir que en Ferrol están el puerto y las estaciones de tren y autobuses, que su Odeón nunca existiría en una ciudad de 40.000 habitantes y que los polígonos industriales sólo existen porque la unión de ambas poblaciones y las infraestructuras de comunicación que comparten (que están todas en Ferrol y se hicieron para dar servicio a Ferrol, todo sea dicho) lo han hecho posible. Tampoco puedes decir que juntos somos más fuertes políticamente y que no se trata de una absorción.
Y es que a todos les pasa lo mismo: Que son unos pailanes. Y no, no digo que los de Narón sean unos pailanes, jamás he dicho eso ni lo diré; voy a repetirlo clarito y a dejarme de monsergas: Todos los que defendéis una identidad que ni se basa en la historia, ni en la cultura, ni en la existencia de diferentes costumbres sois unos pailanes. Y lo peor de los pailanes es que ponéis vuestra identidad por encima incluso de vuestro bienestar, por no hablar lo poco que os importa el bienestar de vuestros semejantes.
Y eso es exactamente lo mismo que pasa con los nacionalismos, que no dejan de ser localismos un poco más grandes: Que una mayor o menor proporción de pailanes son capaces de mandarse a si mismo al carajo para que unos políticos a los que no conocen de nada vivan como sátrapas, y dado lo bien que nos ha ido en los últimos años siguiendo los dictados de unos dirigentes sin preparación y plegados a los dictados de sus partidos sólo me queda decirlo alto y claro, para que todos me entendáis: Estoy harto de que por culpa de unos paletos incapaces de pensar en nada más allá de lo que les dictan cuatro interesados desde los órganos de poder hayamos consentido que Ferrol, Galicia y España lleguen a la situación en la que estamos actualmente, con unas comunidades desleales reclamando inexistentes derechos en contra de las demás, Galicia convirtiéndose en un insostenible páramo de ancianos y Ferrol (y Narón, y Fene, y Neda, y Mugardos, y Ares, y Valdoviño...) sumidos en una crisis sistémica de la que nos va a costar Dios y ayuda salir y en la que sucumbiremos sin ayuda de aquellos a los que criticamos y sin unirnos para lograr una vida mejor.




PD: Incluyo la definición para los que me leéis y no sabéis el significado en gallego de PAILÁN: Paleto. Hombre rústico y zafio. Campesino. Aunque para mí actualmente podría definirse como alguien que se cree que por leer cuatro libros y un periódico y sacar cuatro citas de google se cree superior a los demás, como los maleducados de uno y otro signo que se dedican a insultar en las redes sociales.

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