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Epi y Blas no son maricas, son muñecos.

Pues nada: Que resulta que el presidente del gobierno es un nacho que ordena y manda a su gabinete que demuestre que él no plagió nada, que dice en una televisión que hace lo que quiere y que dice que va a denunciar a ciertos periódicos por no se qué de que la mierda de tesis a la que sus colegas calificaron cum laude tiene una gran parte de fraude. y yo me pregunto a quién coño le importan las tonterías que haga o diga un patán que cree que si ordena a su colega Eufrasio que modifique los resultados de las encuestas del CIS va a ganar las siguientes elecciones, cuando lo inteligente sería desenterrar a Franco, decir que ya ha hecho aquello para lo que el destino nos lo brindó y seguir a su antecesor, el bobo solemne, y retirarse a disfrutar de unos jugosos emolumentos vitalicios a alguna república bananera del Caribe.


Pero no, nos parece importante demostrar en carne del gran botarate que la universidad española hace tiempo que pasó del chiste a la tragedia; y no me refiero a que no haya grandísimas facultades y escuelas, excelentes profesionales o resultados académicos y un retorno a la sociedad; no: a lo que me refiero es a que queda a merced de la voluntariedad de la academia.
Pues os cuento una cosa: Yo estudié en dos universidades y en una escuela de negocios, y había personajes dignos de figurar en la más esperpéntica obra del mismísimo Valle-Inclán, que además suspendían o aprobaban por capricho. El más caradura que he conocido escribe en la prensa: Me "dio" clase algo así como un mes, y entonces se marchó a Cuba a realizar unos estudios sobre la materia de la que acabó siendo catedrático, por lo que nunca lo volví a ver en el estrado. Era profesor de gallego, que debe ser muy hablado en Cuba, y un día lo escuché diciendo que bueno, que las langostas de Cuba no son gran cosa.


Pero mientras la "gran prensa" rebuzna sin parar aquello que crea que beneficia a los suyos o perjudica a los otros, haciendo alarde de su búsqueda de la objetividad cero, hay noticias que nos deberían llamar más la atención de lo que lo hacen, y me vais a permitir que seleccione tres:


- Un grupo de expertos decide que la Catedral-Mezquita de Córdoba no es propiedad de la Iglesia Católica, porque nadie ha demostrado que lo sea... a mí ya casi nada me deja perplejo, pero en este caso leí la noticia con cierto desconcierto. "¡Dios mío", pensé "¿Y entonces quién decidió hacer una catedral plateresca sobre la mezquita que había sustituido al primitivo templo cristiano de San Vicente mártir tras la conquista árabe?" Y perdí parte de mi vida en leer cuatro memeces escritas o dirigidas por uno de los personajes más siniestros de la historia reciente de España, Federico Mayor Zaragoza, que fue nada menos que director general de la UNESCO, además de subsecretario de Educación y Ciencia del gobierno español entre 1974 y 1975, gobierno que presidía Carlos Arias Navarro en esos postreros tiempos del General Franco. Bueno, eso pasa por hacer caso a mendrugos mendaces como el bobo solemne o al yerno del rey de las saunas, yo nunca les he tomado en serio.


- La segunda es que la Ministra de Educación, o menestra de queseyó, ha dicho que la alta inspección de educación no es competente para decir que en ciertas comunidades autónomas se adoctrina, porque hay pocas pruebas y porque los gobiernos autonómicos son competentes para arreglar esos problemas. y entonces, los memos que no podemos elegir lengua en la educación de nuestros hijos (unos tres millones de gallegos y nueve de catalanes, aunque a muchos de ellos les parezca genial no poder hacerlo) tenemos que asumir que vivimos en el único país del mundo en el que no se permite el uso de la lengua nacional y no pasa nada. El yerno dice que va a reformar la Constitución y el del chalé que sí, pero que quite al Rey que él es republicano.


- Y mientras, el gobierno de Valencia ha organizado una exposición de esculturas pornográficas en la que unas siluetas de homosexuales copiadas del arte griego clásico se masturban, practican felaciones o sodomía, y lo ha hecho en una calle concurrida por muchísimas familias, ante lo que el ABC y otros diarios conservadores se han apresurado a informar de que Epi y Blas eran una pareja homosexual.


Menos mal que yo ya hace años que no pago por leer la prensa. Creo que a día de hoy puedes leer a escritores serios como Hermann Tertsch, Luis Ventoso, Barreiro Rivas, Gonzalo Bareño y algunos más; también a dogmáticos subjetivos cuya cultura y estilo hacen que puedas aprender algo de ellos, e incluso a locos y prepotentes más o menos entrañables como Reverte o Losantos, además de a una oficialidad más que correcta cuando escribe su opinión, estemos más o menos de acuerdo con ella. Pero en serio: La tropa de infantería de la prensa española se ha convertido hace tiempo en un atajo de necios y burros que no informan de nada, no profundizan en nada y en general no saben de casi nada.


Y cuando la tropa es tan mala, la culpa es siempre de los generales.

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