Ir al contenido principal

14 de marzo: Día de las longanizas. Sail the way y San Felipe.

Yo leo las noticias muy de madrugada, con los primeros sorbos de un café bien cargado que a veces no logra despertarme del todo. El tren de las cinco y media acaba de partir y sus ocupantes todavía están empezando a liberarse los brazos de Morfeo, los que no se han rendido definitivamente y esperan a que Helios asome por Levante.
Yo soy alondra, y canto muy de mañana, cuando aún no han tendido las calles y la nada de Ende rodea a los vetustos edificios de Ferrol, que se quejan de los insistentes mordiscos de sus más numerosos habitantes: Las termitas.
De pronto me asaltan tres imágenes que me hacen dudar de que esté padeciendo un ataque de sonambulismo, porque en un mismo día tres noticias dan un giro a la ciudad de ciento ochenta grados y parece que el viento empieza a soplar de cola: El Ministerio de Fomento incluye a Ferrol en su uno y medio por ciento cultural, la regata Sail the Way hará escala en Ferrol el veinte de julio. La tercera imagen no la puedo comentar, porque me llega confidencialmente bajo amenaza de pena de perjurio, pero es claramente igual de beneficiosa y positiva para la ciudad: Prometo comentarla en cuanto sea publicable.
Pero luego el café empieza a hacer efecto y mis neuronas empiezan a desperezarse poco a poco; mi Pepito Grillo particular me pregunta si me creo todas las promesas de Rey Varela... y yo no sé qué contestar. "No me agobies, estoy desayunando", le digo, pero él insiste en que probablemente son fuegos de artificio, como tantos que han disparado antes, ante lo que decido meterlo en el bote de café bajo advertencia severa de dejarlo allí para siempre. "Mejor sin conciencia que con una tan pesimista", le digo, y añado "y te vas a quedar ahí hasta que pasen las elecciones".
Sí, yo necesito creer que este verano Ferrol va a celebrar San Jerónimo como si fuera nuestro santo patrón cuando el 20 de julio lleguen los participantes de la regata que recorre todo el Cantábrico, necesito creer en que cuando llegue ese momento la ciudad se va a llenar de visitantes. Veo nítidamente imágenes de pulpeiros de Mugardos, de panaderos de Neda, de cocineros locales haciendo demostraciones con porco celta y ternera del Forgoselo, veo quesos del Eume, y requeixo y miel de La Capelay a señoras friendo pimientos del Couto, veo a los de La Ferrolana vendiendo sus cervezas y a las cofradías de la Ría de Ferrol ofreciendo una degustación de pescados y mariscos que deje anonadados a esos viajeros. Incluso sé que va a hacer buen día, que por la noche va a haber un concierto de los que hacen historia (con food trucks) y que más de un navegante va a caer rendido ante los encantos de alguna ferrolana con moreno de Doniños y escote de coruñesa.
Y lo veo todo claro mientras mastico mi tostada con fruicción, y mis ánimos empiezan a brillar como un solpor desde Monteventoso ante tan modesto pero animado evento, hasta que oigo apagado desde dentro del bote de café a ese insecto impertinente que me acompaña a todas partes, que grita con todas sus ganas: Brandoni, cretino, que te olvidas de que en Abril hay elecciones.
Hoy el tráfico está especialmente cabreante, y la gente va por la calle con cara de mala leche, al final no vamos a atar los perros con longanizas, pero os prometo que al grillo ese del demonio lo tiro por el desagüe la primera vez que se despiste.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Coronavirus COVID-19 (11). 20.000 ataúdes, o muchos más.

Retomo mi actividad en estas solitarias páginas después de un tiempo engrosado en las filas del ejército de robots que ejercen la libertad de expresión en las redes sociales. Son muchos días sin enfrentarme a la página en blanco como para poder resumir el desbarajuste en el que se ha sumido España en los últimos tiempos, pero desde la distancia temporal es más fácil hacer un pequeño resumen de todo lo que ha pasado: el caos ha dado paso al descontrol, el descontrol a la deslealtad, la deslealtad a la descoordinación, la descoordinación al ataque a derechos y libertades fundamentales... y no se puede decir que nadie haya estado especialmente fino. Lo vengo denunciando desde hace tiempo, por lo que nadie me puede llamar capitán nada: El desmantelamiento del estado español ha llegado hasta tal punto que cuando se ha pretendido centralizar las competencias imprescindibles para gestionar una epidemia vírica se ha comprobado que ya no existen los medios para hacerlo. El PSOE ha asumido el...

Las casas baratas.

Yo me críe en la Plaza de España, en ese espacio llorado y añorado por tantos que creen que cualquiera tiempo pasado fue mejor y se niegan a entrar en el laberinto a buscar el queso que les han cambiado de sitio. Como vivo fuera desde hace casi diez años y no siempre puedo regresar con la asiduidad deseada voy viendo los cambios como en un "time-lapse" y noto más las tendencias de los que viven el día a día de la ciudad. Algunos tienen la tendencia a quedarse mirando a las rosas para ver si se abren, perdiendo tiempo y energías en, por otra parte, tan relajada actividad; el problema es que al final el aburrimiento los lleva a quejarse del vecino del quinto porque pone la música muy alta. En diferentes entradas en Lluvia Fina y en Niebla he ido insinuando mi idea de que la ciudad acabará vertebrándose en el entorno de la Plaza de España, pero últimamente tengo la sospecha de que realmente eso es inexacto: El entorno va a ser el conjunto de la Plaza de España y el barr...

La mentira

Así, rapidito, que no hay mucho que discutir: Ayer me encontré con la cuarta situación en lo que va de año en la que alguien te miente a la cara sin dudar sabiendo ambos que lo que está diciendo es mentira. El caso de ayer me parece más preocupante en tanto que era un adolescente y su padre estaba delante. Realmente que la gente mienta es habitual y normal, pero creo que en este mundo moderno en el que vivimos la mentira ha dejado de considerarse algo malo. Yo no tengo cuajo para decir una mentira flagrante a la cara de nadie, y más difícil me resultaría si sé la persona que está delante sabe que estoy mintiendo. "Yo en absoluto he dicho eso", "no entiendo como puedes dudar de mí", "si quieres engáñame a mí, pero por favor no te engañes a ti mismo". Seguramente por eso hay tanto forofo de los partidos políticos que apoyan como si les fuera la vida en ello a sus adorados líderes de este momento. Ayer, sin ir más lejos, parece que ha quedado demostrad...

Acerca de nada.

A veces empiezas a escribir acerca de nada y las palabras van surgiendo indicándote un camino en el que sólo las artes que pudieras tener te llevan a un destino prefijado; otras, en cambio, los dedos se van deslizando por el teclado como unos adolescentes que sólo pretenden escapar de la supervisión paterna. Es habitual que si te auto-impones el ejercicio de la escritura haya veces en las que no sabes si las letras encierran un mensaje o si el mensaje encierra a las letras, y depende de cómo estés a veces es más sencilla una cosa que la otra. Pero al final todos nos nutrimos de nuestras interacciones con el entorno: Las noticias en prensa, la televisión, nuestras relaciones sociales... los que escribimos nos vemos a menudo infectados por temas que a priori no ocupaban en absoluto nuestro pensamiento, aunque escribamos en clave local. Es así: Ferrol duerme como la naturaleza, porque el invierno no está siendo fecundo en noticias que nos puedan orientar a la hora de ver lo que va a...

Querido Javier... o querido Ignacio.

Estoy dándole vueltas acerca de a quién escribirle esta carta, porque ya me estoy cansando de que nadie me responda. Empecé con Mel Gibson, luego fue Antonio Banderas, Amenábar... creo. Nada, que nadie me responde, y encima Scarlett Johanson no se ha comprado un piso en Ferrol, pero voy a probar otra vez, a ver qué pasa esta vez. Si la carta fuera para Javier Gutierrez le diría que empiece a abandonar su discreción y se compre un casoplón y publique alguna foto en los mejores restaurantes de la ciudad, o en donde le dé la gana pero que sean sitios que molen, y que vaya pensando en producir alguna película (y protagonizarla) en la que nuestra ciudad esté presente. En cambio, si la carta fuera para Ignacio Rivera,en cambio, le diría que vaya a conocer a Marcial Pita y a su proyecto Astillero en Esmelle. ¿Que por qué? Pues porque los señores de Estrella Galicia están invirtiendo en vios una mantecá y bajo la marca Ponte da Boga, ya están sacando unos monovarietales que, conociendo a Don ...