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¿El cuarto poder? ¿Y el quinto, y el sexto, y el séptimo...?

Como todos habéis leído a Sung Tzú no hace falta que os diga que el verdadero poder es el que no se muestra. En el mundo occidental siempre se habla de los tres poderes del estado, pese al fallecimiento de Robespierre que anunciara Alfonso Guerra doscientos años después de que sucediera. Se dice que el estado ha de dividir sus poderes en ejecutivo, legislativo y judicial, cosa que ejecuta cada país como mejor le parece y en proporciones bastante dispares; por poner un ejemplo poco conocido, en España el poder ejecutivo es elegido por el legislativo y los órganos de dirección del judicial por los dos primeros. ¿Están separados? Pues no ¿Pero haylos? Sí, haberlos haylos.
Luego los de la prensa decidieron autoerigirse en cuarto poder: que si el cuarto poder esto, que si el cuarto poder lo otro... y tan contentos ellos.
Bueno, ahora voy a hablar de la Pirámide de Maslow: Según su inventor, las necesidades humanas están jerarquizadas; sin extenderme mucho os diré que la base de la pirámide está compuesta por las necesidades fisiológicas y el segundo escalón por la seguridad y la protección. Luego ya vienen las cosas que son menos importantes relativas a las relaciones sociales, el arte, la cultura o la autorrealización. Resumiendo: cuanto más cubiertas nuestras necesidades menos animales somos y más nos dedicamos a cultivar el espíritu, o dicho de otra forma: Primun vivere deinde philosophare.
De estos dos pequeños párrafos se deduce que el dinero realmente no es necesario salvo para adquirir alguna de esas necesidades, y por eso el refranero sentencia que "poderoso caballero es don dinero" y ya desde el Arcipreste de Hita hasta el inmortal Quevedo incorporaron este axioma a su obra poética. La tercera estrofa del poema de Quevedo debería estar enmarcada en las puertas de todas las casas del mundo:
Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.
Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Pero a lo que íbamos... después de tantos y tantos casos de corrupción como hemos visto en España desde los años del pelotazo... ¿Alguno sabría explicarme cómo es que siempre se encarcela a los representantes de los tres primeros poderes? Es más ¿Por qué casi siempre son del poder ejecutivo? ¿Por qué nunca hay sobornantes y sí sobornados? ¿Cómo es que en los delitos relacionados con el urbanismo casi nunca hay empresarios? ¿Cómo puede ser que haya gente en la cárcel por amañar contratos y no estén los beneficiarios de esos tejemanejes? ¿Y por qué están callados?
Bueno, mis queridos botarates entre los que me incluyo, vamos a ver quiénes son los más ricos de España y qué relación tienen con la jerarquía de necesidades o con el dinero, y cuantos se dedican a la construcción, a la banca, al textil o a la alimentación.
1. Don Amancio, el campeón de campeones: Textil e inmobiliaria.
2. Rafael del Pino: que aparte de listo (nadie lo conoce) se dedica a la construcción, a las contratas públicas y a la energía.
3. Juan Roig, que se dedica a la distribución, especialmente de alimentos y productos para el hogar.
4. Otra conocidísima: Sol Daurella, que se dedica a la alimentación.
5. Francisco y Jon Riberas Mera, que son los primeros que se dedican a la industria.
6. Sandra Ortega, que se dedica a recibir dinero de lo que haga su padre en el textil y en la inmobiliaria y de lo que hizo su difunta madre con diversas industrias.
7. La familia March, banqueros, que han triunfado siempre y jamás han sido acusados de nada.
8. Los entrecanales, que se dedican a la construcción.
9. Los Grifols, a la salud.
10. Los Gallardo Ballart, a la salud.
Bueno, no sigo: Los poderes del estado son tres: El dinero, el dinero y el dinero... y cuanto más dinero consigas más poderoso serás, y por eso entre los más ricos de España están los financieros, los constructores y dedicados al sector inmobiliario en general y todos aquellos que saben en qué te vas a gastar el dinero sí o sí aunque sea lo último que te quede: En la comida, en la salud, en la vivienda y en la ropa... y ellos son los que mueven el mundo, no los pelagatos que se creen -pobres marionetas- que porque ganen en una vida lo que gana Ortega en una semana son ricos o poderosos.
Y con esto no quiero decir que los ricos sean malos: supongo que habrá de todo, como en botica, pero estoy seguro que cualquiera de los diez que he enumerado levanta un teléfono y tiene al otro lado a quien quiera de los autoproclamados cuatro poderes.
Tal vez ya haya llegado el momento de establecer un nuevo contrato social, enterrar a Rousseau al lado de Robespierre y recordarle a los administradores de lo público que la soberanía reside en el pueblo, y que ellos sólo tienen nuestro permiso para administrarla ¿Y sabéis por qué creo que ya ha llegado? Pues porque el verdadero poder está en el conocimiento y, gracias a algún extraño sortilegio que no acabo de comprender pero que sin duda se les ha ido de las manos a sus inventores, unos minutos después de que esta entrada se publique la estarán leyendo en diferentes países del mundo personas individuales que no están muy de acuerdo con que la prensa subvencionada acumule el poder de ocultar o transmitir las noticias que le interesen, máxime cuando la banca y las grandes empresas son las principales fuentes de financiación que tienen los grupos de comunicación.
¿Os ha quedado claro? Bueno, pues que sepáis que no hay nada que hacer, y por eso la Xunta de la normalización Feijoana de la Galicia en la que sólo cabe el PP está financiando la restauración del Castillo de Narahío pese a que sea propiedad de la Casa de Alba, como antes restauró el de Moeche y como siempre se financió la restauración o el mantenimiento de todos los palacios de una casa ducal que ha sobrevivido a dos repúblicas, varias guerras civiles y a dos dictaduras.
El cuarto poder, dicen. Vaya tela.

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