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El museo de Ferrol, otra vez.

Bueno, pues los habituales de siempre vuelven a insistir en prensa en la necesidad de contar con un museo de la ciudad en el que se refleje nuestra historia y se muestren nuestras riquezas, y por lo tanto retomo las reflexiones habituales acerca de este tema.
En una visita a EXPONAV hace ya algún tiempo, observé que con el número de visitantes que tenía y teniendo en cuenta el precio de la entrada, el museo no era sostenible sin ayudas públicas; mi interlocutor se sorprendió, porque no le parecía que pudiera ser tan caro, a lo que yo repuse que entendía que el sueldo de cada uno de sus trabajadores, el mantenimiento de la instalación y la conservación y adquisición de fondos seguramente supondrían más de 200.000 euros al año, por lo que los aproximadamente 60.000 que se recaudaban cubrían menos de la tercera parte. El tiempo me dio la razón cuando su director alertó de la posibilidad de que cerrase si no contaba con una financiación estable.
Ahora algunos partidos han incorporado a su ideario (o programa) el mantenimiento de las cinco salas expositivas de la ciudad, lo que ignoro cuánto supondrá en euros pero que seguramente supondrá bastante si se quiere que sean espacios vivos, traer exposiciones temporales atractivas, contar con personal especializado y/o adquirir fondos nuevos que enriquezcan sus exposiciones. Hay que decir que el Museo Naval se mantiene fundamentalmente con fondos del Ministerio de Defensa, ese que no aporta nada a la ciudad según los nacionalistas.
Un nuevo museo supondría incrementar ese gasto y tratar de rentabilizarlo, y esa es sólo una de las dimensiones del problema, y no menor en tanto en cuanto los proponentes sugieren que, además del museo, se crée un centro de estudios ferrolanos.
Varios de mis conocidos y allegados sostienen que el voluntariado es una forma de atender los problemas de financiación que tienen las administraciones públicas; no es mi caso: Yo no quiero un museo en el que aficionados a "la cultura" monten una exposición y me la expliquen de forma inconexa, inconcreta y incompleta, con errores que suelen repetirse cuando pagas a ciertos guías turísticos que muchas veces saben menos que tú mismo acerca de lo que te están enseñando. Tampoco querría a un aficionado a la medicina tratando de curarme alguna dolencia, por leve que fuera, así de maniático soy yo.
Con respecto al continente del museo yo creo que en caso de que se decidiera su creación la mejor opción sería el actual edificio de Correos - que ya sé que no es municipal-, lo que convertiría al entorno de la Plaza de Galicia en uno de los polos culturales más densamente poblados de Galicia: En apenas quinientos metros tendríamos dos museos (el Naval y EXPONAV), la sede de  Afundación y el Jofre, y en otros tantos la Exposición Permanente de la Semana Santa de Ferrol y el Centro Cultural Torrente Ballester. Esto ya lo he escrito miles de veces y siempre me responden con un lacónico: "Correos no es municipal", cosa que sé y que sabemos todos, pero que no creo que sea un obstáculo insalvable si se repiensa el actual servicio público postal, que une sus oficinas con su aparcamiento y su central de recogida y distribución en el intercambiador de autobuses urbanos de la ciudad, lo que convierte el entorno en un gran carajal a ciertas horas del día. Por cierto, para los del lema: Aduanas no es municipal, "el muro" no es municipal, y muchas otras cosas no son municipales. Lo sé, no hace falta que lo repitáis.
Pero me preocupa más el contenido: ¿Qué queremos exponer? Porque el supuesto expolio de Santa Catalina, si lo hubiera, corresponde reclamarlo al ayuntamiento de Ares, que es donde se ubica el cenobio (que, por cierto, cuanta con su propio centro de interpretación); los supuestos vestigios celtas son inmuebles, con excepción del Tesoro de Bedoya, que se encuentra en el Museo de Pontevedra. Anterior a eso tenemos mámoas y algún resto romano sin importancia. La época medieval tampoco es profusa en regalos y, en general, desde la Edad Media casi todo lo que hay de valor es propiedad de Defensa o de la Iglesia.
Y por eso creo que está llegando ya el momento de ser un poco realista y potenciar lo que tenemos, y si alguna institución quiere que le financien sus estudios que presente un proyecto serio, se busque una sede y trate de hacer algo más que rebuscar en cosas escritas por otros. O no, pero que no pretenda convertirse en otro mamadero sostenido con nuestro dinero.
Ferrol podría dedicar parte de sus fondos a hacer prospecciones arqueológicas en las mámoas y en los castros, e incluso es posible que pudiese mantener uno en buen estado para que fuese visitable, e incluso con un centro de interpretación del poblamiento celta en la ciudad y su entorno, pero no podemos mantener otro museo, pagar la luz, el agua, la pintura, la limpieza, la vigilancia, la atención al público y la gestión... a no ser que queramos dedicar un par de millones de euros de nuestro presupuesto anueal a explicar a nuestros visitantes que Ferrol, como todas las ciudades, no surgió de la nada.
Creo que hace tiempo que deberíamos estar centrados en mantener lo que tenemos y en buscar inversiones, y no en generar nuevos gastos.
Y como colofón, me gustaría expresar mi certeza de que ese papel que algunos se quieren arrogar de guardianes de las esencias de Ferrol debería haber sido desempeñado por la Facultad de Humanidades, a cuyos estudiantes se podría haber becado para estudiar temas concretos; y también creo que el Torrente es un espacio más que digno para mostrar a nuestros conciudadanos y visitantes las riquezas más destacables que se encuentran en los fondos municipales que, por más que nos empeñemos, no son ni mucho menos tan importantes como algunos nos quieren hacer creer.

Comentarios

  1. Comparto tu reflexión. Los sueños de otro museo en la ciudad, son eso, sueños. Desde luego la ubicación propuesta, Correos, magnífica. Pero la realidad es que nos cuesta muchísimo mantener lo que ya tenemos, es más, FEC ha disminuido este año su aportación a EXPONAV y ello hace inviable su existencia en breve.
    Así pues nuestro objetivo debe ser mantener lo existente, y si es posible mejorarlo .

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