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Coronavirus COVID-19 (8). Los militares.

Uno de los mentecatos más neandertzales del gobierno vasco ha rebuznado que no se puede suspender la final de la Copa del Rey de fútbol porque eso rompería las ilusiones de muchos vascos, o alguna estúpida sensiblería similar. El gobierno vasco es nazionanista, como todos sabéis, y los partidos que lo sustentan homenajean anualmente a Sabino Arana, un oscuro burgués xenófobo, racista y misógino que acabó sus días en plan españolazo. Uno de sus éxitos más sonados es recoger las nueces que hacían caer los asesinos etarras para lograr sus fines; más reciente es la forzosa reclusión de dos cadáveres en los restos de un vertedero derrumbado y su negativa a que la UME ayudase en su recuperación. Sus ilusiones se romperían si no se juega la final de la copa del rey de España, grandioso.
El cerrojazo informativo que estos días aqueja a nuestra patria (España, por si me está leyendo cualquier ganzúa) no nos hace comprender por qué están actuando los militares en algunos sitios y en otros no; la cosa es que el ministerio sólo actúa a petición de autoridades o instituciones que lo soliciten. Por eso, las Fuerzas Armadas pueden desplegar en ayuntamientos o aeropuertos siempre que sus responsables lo pidan; por eso no actúa en las provincias vascongadas.
El problema es cuando se les pone rostro y apellidos a las víctimas y te enteras de la denuncia de un vasco a cuyo padre le negaron el ingreso hospitalario por su edad y que pregunta por qué demonios no se lo llevaron a otro hospital del sistema español que tuviera la capacidad... y la respuesta es sencilla: Por los demonios separatistas, por los demonios autonomistas, por los demonios regionalistas, por los demonios identitarios.
Ya os comenté el otro día que un merluzo boqueó en la radio que el cierre de la frontera con Portugal era una gran desgracia porque Galicia y Portugal son lo mismo y siempre lo han sido; estoy hasta el hueso martillo de reclamar un sistema territorial único, hasta mi cada día menos poblada coronilla de pedir a los políticos responsabilidad, hasta el gorro que se llevó el vendaval de dar motivos para que dejéis de pensar en las maravillas del sistema autonómico, hasta los pies del vecino del cuarto de explicar que un berciano es lo mismo que un gaditano de Bollullos o que un menorquín... pero al final nadie asume la terrible realidad de que España, con un 0,6% de la población mundial, tiene más del 16% de los fallecidos totales.
No entiendo, y no entenderé, como alguien puede votar a un partido que pide ayuda a la OTAN para solucionar las carencias de material por la crisis que comenzó el 9 de Marzo; a un gobierno que sostuvo unos días antes que sólo iba a haber "como mucho, algunos contagiados"; a un gobierno que no acepta preguntas en abierto; a un gobierno que mintió desde los medios públicos de comunicación acerca de supuestos recortes sanitarios; a un gobierno que ha pactado con todos los partidos que están en contra del ordenamiento constitucional español y que es presidido por un fatuo superficial que se dedica a copiar frases de otros para sus discursos... pero sobre todo a un gobierno que, cuando leáis estas líneas, ya tendrá a sus espaldas más de tres mil fallecidos (3.434 en el momento en que escribo) y más de cuarenta y cinco mil contagiados (47.610 según la última cifra). Ya somos el segundo país del mundo en víctimas mortales reconocidas, por un catarrito.
Y no, miserables hijos de la gran meretriz de Babilonia, los sanitarios no se han contagiado porque salieron de viaje y visitaron a sus parientes, sino por vuestra criminal irresponsabilidad, por vuestra búsqueda de rédito electoral, por vuestra inhumana gestión de todo lo que no vaya en beneficio de vuestros partidos, y por vuestra total y absoluta negligencia.
Soy de esos que no os voy a perdonar nunca esto, como nunca os perdonaré la traición del 12 de marzo de 2004 o vuestra rendición a las exigencias de ETA, ni vuestro (del PSOE) estatuto catalán que pudrió España cuando los malvados asesinos del PP eran aislados del resto de la sociedad. Pero bueno... ya provocasteis una guerra civil ¿No? Tampoco es que esperara mucho de vosotros.

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