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Es lo que hay.

Últimamente ni los grupos que se dedican a ensalzar las bellezas de un sitio se libran de echar pestes de las cosas que considern mal hechas y en las que se sienten profundamente concernidos. No voy a contribuir al malestar general valorando las opiniones de políticos de uno u otro signo, ni las promesas que incumplieron ni los logros que se atribuyen, no estoy en ese momento de la vida. La verdad es que últimamente me apetece más aportar cosas que creo que pueden ser positivas, aunque luego me insulten en algunas redes sociales.
Por cierto, lo que más me sorprende de esas redes que tan positivas veo es la cantidad de gente cuya opinión es el insulto; considero que el clima de crispación está más que justificado, pero también sé que hay gente con la que ni merece la pena hablar ¿Que hay corrupción? Es tan cierto como que se está encausando a muchos más corruptos que nunca ¿Que hay mala gestión? Es tan indudable como que la mayoría de los políticos han dejado de lado el despilfarro ¿Que hay deterioro en los servicios públicos? Tanto como ha habido en todos los niveles de la administración incluso cuando no había crisis... ¿Y entonces qué está pasando? Pues no mucho: Que todos tenemos voz, y las críticas de café se han pasado a las redes, ni más ni menos; y no es poco.

¿Quién dice que a nadie le gustan las ruinas?

En Ferrol tenemos un caso paradigmático con Ferrol Vello: Hace treinta años ni se pasaba del miedo que daba, hace unos quince se empezaron a tomar medidas y hoy parece que Jorge Suárez ha estdo a martillazos acabando la ruina que empezó Rey Varela ¿Pero es eso cierto? Pues para nada: En tiempos recientes se han urbanizado calles y la Plaza Vieja -con muy mal gusto, por cierto- se han eliminado tapones urbanísticos, se han restaurado inmuebles y seguramente por eso han abierto varios establecimientos hosteleros, además de que el Muelle se ha convertido en un lugar de paseo que antes no era.

¿Esto lo han hecho los políticos? ¿Las pintadas también?
 Es indudable que hay demasiadas casas que se caen en pedazos y que se unen a las que ya se han caído, pero no lo es menos que ahora hay una figura legal de protección y que difícilmente volveremos a ver cómo se construyen adefesios como los que ahora salpican también este añejo barrio de la ciudad.
El parque lineal del Río de la Sardina se quedó en las intenciones.
 Los que nos acordamos de Irisarri y pensamos que no era un buen gestor pero que tenía algunas ideas buenas lamentamos que su parque lineal del Río de la Sardina se quedara en buenas intenciones y que el Parque del Montón siga sin acabarse, pero deberíamos reconocer que urbanizó las carreteras de Castilla y Catabois y que están francamente mejor.

Siempre se puede mejorar, pero no todo está mal.
 Algunos incluso consideramos que si no fuera por los desniveles de las Casas Baratas y de ultramar la Puerta Nueva podría considerarse un enclave de lo más digno, para lo que sólo tendría que poder ser un lugar de paso en esa Avenida de las Pías a nivel que prometió la actual Presidente del Congreso (Por cierto ¿De qué sirve que esté otra vez en los Presupuestos Generales del Estado si estos no se ejecutan?)
¿Alguien se enteró de que tocaba la Unidad de Música del Tercio Norte?
Algunos incluso recordamos una Plaza de Amboage en los ochenta en los que la macarrada había desplazado a los niños y a las familias, y en la que muchos de los edificios históricos que quedaban agonizaban lentamente sin ayudas públicas o iniciativa privada. Yo era un niño y me moría de miedo antes de atravesarla, en aquella época en la que esquivábamos toxicómanos que ya nadie recuerda.
Pero es lo que hay: Nadie recuerda el Puerto con menos de la tercera parte de tráfico, y con los muelles intransitables, nadie recuerda Copacabana con perros muertos en el agua y las ruinas de la empresa maderera, nadie recuerda las calles sin mantener, cómo eran los servicios sanitarios o las carencias de las escuelas, o a los pobres que había entonces o las huelgas del naval. Nadie recuerda nada de entonces porque nunca estuvimos peor en todos los niveles.
Pero yo creo que no es así, y que al igual que los ratones a los que movieron su queso tenemos que empezar a apostar en positivo, y aunque creo que ahora que tenemos voz hay que denunciar los abusos y advertir de los errores  no creo que en Ferrol cualquier tiempo pasado fuera mejor, y creo que hay que empezar ya a pensar en lo queremos para la ciudad.
Espero que en estos dos años que faltan para las elecciones algún político local empiece a pensar en lo que nos van a proponer para mejorar nuestra vida, y espero que los ciudadanos nos informemos de las propuestas antes de votar; es más: Estoy firmemente convencido de que si lo hacemos así y nos bajamos de nuestras posturas irreconciliables todo nos irá mucho mejor.

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