Ir al contenido principal

Coronavirus COVID-19 (3). Todos contra el rey.

Amanece el hasta ahora día más bonito del año; yo no soy de los que no tiene que acudir a cumplir con sus obligaciones, por lo que recorro las calles desiertas comprobando como la naturaleza corre rauda hacia la próxima primavera, ignorando las cuitas y desgracias que nos aquejan a los reyes de la creación.
Los reyes también tenemos nuestros problemas. Hemos olvidado seguir las reglas y nos hemos creído por encima de la ley: non est princeps super leges sed leges super principem, y tal vez por eso nos hayamos confinados en la República Independiente de Nuestra Casa y sólo desde nuestros vanos comprobamos como los pajarillos disfrutan de esas calles en las que se enseñorean como si esos molestos bípedos nunca hubieran existido.
Nos dice Narciso Michavila, ese hombre sin miedo a fallar, que más del 90% de los españoles hemos asumido que somos españoles, que creemos que el gobierno se ha comportado en pleno como si fuera un atajo de zopencos y que el estado (ya sea de alarma, de alerta, de emergencia, de guerra...) es el único que puede dejar claro que si uno de Cervantes se pone enfermo y tiene que ir a Ponferrada, no hay frontera idiomática que lo vaya a impedir.
Las fronteras nacionales, en cambio, acaban donde empieza el cerebro de los más infectados separatistas, que seguramente quieren gestionar su propia crisis para no tener que reconocer que han sido igual de imprudentes que el gobierno al que apoyaron en la investidura. Otra vez el Padrecito Feijoo demuestra ser de los más listos de la clase y se apresura a compartir responsabilidades con Sánchez, al que ya no hace caso ni el Sursuncorda.
El supuesto experto que ha puesto el gobierno a informarnos ha logrado ser un ex-perpento que no acierta ni a piedra, papel y tijera, y mientras tanto la podemancia quiere contratacar haciéndonos creer que lo que necesitamos en este momento es una república porque el padre del rey movió dineros de aquí para allá cuando el rey era el hijo del rey, sin que nadie haya pensado que Pujol o el PSOE andaluz movieron cientos de veces más dinero y que nadie se ha planteado seriamente disolver el putrefacto, inoperativo, insolidario y corrupto estado de las autonomías. V.E.R.D.E. y en botella, al menos mientras no exista otra opción que no suponga un suicidio.
Seguimos esperando políticos de peso, pero el sistema sólo nos ofrece políticos pesados. Mientras tanto los muertos del coronavirus ya matan más que los terroristas varones, la constitución ya no necesita tan urgentemente del lenguaje inclusivo y se demuestra que nuestras reservas no existen y que los cretinos de los nacionalistas y los comunistas no tienen ni la más remota idea de gestionar ni una pagoda.
Nuestras principales industrias están heridas de muerte, especialmente el turismo, y sólo el fin del hacinamiento forzoso las podrá devolver a la vida: Los españoles tenemos prohibida la entrada en más de cien países, somos el quinto país del mundo en contagiados, tenemos la peor curva de contagios de la humanidad... y nuestra frontera somos nosotros mismos, que nos dedicamos a hacer tortilla de patatas desde Reus hasta Ayamonte y desde el Faro de Horchilla hasta Mahón, incluyendo a todos los que veíamos la Fórmula-1 cuando Alonso ganaba o el Tour cuando lo hacía Indurain, y eso desde la Estaca de Bares hasta la Punta de Tarifa.
Y ahora resulta que dicen los de Gibraltar que no les cerremos la verja, que en realidad no eran tan valientes, y me los imagino evaluando las no-medidas que dijo Boris Johnson que iba a no-tomar antes de que se haya dado cuenta de que a lo mejor su incontinencia verbal lo convierte en población de riesgo y que tampoco está tan claro que esto sea una simple gripe.
Mañana los ferrolanos invertiremos las Pepitas, y cantaremos desde los balcones hacia la calle, celebraremos nuestro machista San José y el mundo volverá a ser tan pequeño como cuando el Puente de las Pías no existía; a partir del 19 los campanarios de la diócesis se unirán en oración; ya nadie se cuestiona la emisión de misas, un compañero de trabajo lamenta haber tenido sólo un hijo y hasta mi mujer envidia a los que han decidido vivir en el campo... hoy hace el mejor día de todo el año, y yo no dejo de pensar en Santa Bárbara, aunque haga un sol radiante y los irlandeses se apresten a contagiarse celebrando San Patricio.
Ya a nadie le importan los días que llevamos encerrados, porque lo que necesitamos es saber los que nos quedan, que ya dicen del gobierno que serán muchos más de dos semanas. Que Dios nos guarde y bendiga a todos, y también que nos perdone.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Coronavirus COVID-19 (11). 20.000 ataúdes, o muchos más.

Retomo mi actividad en estas solitarias páginas después de un tiempo engrosado en las filas del ejército de robots que ejercen la libertad de expresión en las redes sociales. Son muchos días sin enfrentarme a la página en blanco como para poder resumir el desbarajuste en el que se ha sumido España en los últimos tiempos, pero desde la distancia temporal es más fácil hacer un pequeño resumen de todo lo que ha pasado: el caos ha dado paso al descontrol, el descontrol a la deslealtad, la deslealtad a la descoordinación, la descoordinación al ataque a derechos y libertades fundamentales... y no se puede decir que nadie haya estado especialmente fino. Lo vengo denunciando desde hace tiempo, por lo que nadie me puede llamar capitán nada: El desmantelamiento del estado español ha llegado hasta tal punto que cuando se ha pretendido centralizar las competencias imprescindibles para gestionar una epidemia vírica se ha comprobado que ya no existen los medios para hacerlo. El PSOE ha asumido el...

Las casas baratas.

Yo me críe en la Plaza de España, en ese espacio llorado y añorado por tantos que creen que cualquiera tiempo pasado fue mejor y se niegan a entrar en el laberinto a buscar el queso que les han cambiado de sitio. Como vivo fuera desde hace casi diez años y no siempre puedo regresar con la asiduidad deseada voy viendo los cambios como en un "time-lapse" y noto más las tendencias de los que viven el día a día de la ciudad. Algunos tienen la tendencia a quedarse mirando a las rosas para ver si se abren, perdiendo tiempo y energías en, por otra parte, tan relajada actividad; el problema es que al final el aburrimiento los lleva a quejarse del vecino del quinto porque pone la música muy alta. En diferentes entradas en Lluvia Fina y en Niebla he ido insinuando mi idea de que la ciudad acabará vertebrándose en el entorno de la Plaza de España, pero últimamente tengo la sospecha de que realmente eso es inexacto: El entorno va a ser el conjunto de la Plaza de España y el barr...

La mentira

Así, rapidito, que no hay mucho que discutir: Ayer me encontré con la cuarta situación en lo que va de año en la que alguien te miente a la cara sin dudar sabiendo ambos que lo que está diciendo es mentira. El caso de ayer me parece más preocupante en tanto que era un adolescente y su padre estaba delante. Realmente que la gente mienta es habitual y normal, pero creo que en este mundo moderno en el que vivimos la mentira ha dejado de considerarse algo malo. Yo no tengo cuajo para decir una mentira flagrante a la cara de nadie, y más difícil me resultaría si sé la persona que está delante sabe que estoy mintiendo. "Yo en absoluto he dicho eso", "no entiendo como puedes dudar de mí", "si quieres engáñame a mí, pero por favor no te engañes a ti mismo". Seguramente por eso hay tanto forofo de los partidos políticos que apoyan como si les fuera la vida en ello a sus adorados líderes de este momento. Ayer, sin ir más lejos, parece que ha quedado demostrad...

Acerca de nada.

A veces empiezas a escribir acerca de nada y las palabras van surgiendo indicándote un camino en el que sólo las artes que pudieras tener te llevan a un destino prefijado; otras, en cambio, los dedos se van deslizando por el teclado como unos adolescentes que sólo pretenden escapar de la supervisión paterna. Es habitual que si te auto-impones el ejercicio de la escritura haya veces en las que no sabes si las letras encierran un mensaje o si el mensaje encierra a las letras, y depende de cómo estés a veces es más sencilla una cosa que la otra. Pero al final todos nos nutrimos de nuestras interacciones con el entorno: Las noticias en prensa, la televisión, nuestras relaciones sociales... los que escribimos nos vemos a menudo infectados por temas que a priori no ocupaban en absoluto nuestro pensamiento, aunque escribamos en clave local. Es así: Ferrol duerme como la naturaleza, porque el invierno no está siendo fecundo en noticias que nos puedan orientar a la hora de ver lo que va a...

Querido Javier... o querido Ignacio.

Estoy dándole vueltas acerca de a quién escribirle esta carta, porque ya me estoy cansando de que nadie me responda. Empecé con Mel Gibson, luego fue Antonio Banderas, Amenábar... creo. Nada, que nadie me responde, y encima Scarlett Johanson no se ha comprado un piso en Ferrol, pero voy a probar otra vez, a ver qué pasa esta vez. Si la carta fuera para Javier Gutierrez le diría que empiece a abandonar su discreción y se compre un casoplón y publique alguna foto en los mejores restaurantes de la ciudad, o en donde le dé la gana pero que sean sitios que molen, y que vaya pensando en producir alguna película (y protagonizarla) en la que nuestra ciudad esté presente. En cambio, si la carta fuera para Ignacio Rivera,en cambio, le diría que vaya a conocer a Marcial Pita y a su proyecto Astillero en Esmelle. ¿Que por qué? Pues porque los señores de Estrella Galicia están invirtiendo en vios una mantecá y bajo la marca Ponte da Boga, ya están sacando unos monovarietales que, conociendo a Don ...