Más allá de los buenos datos de afiliación y paro que se empeñan en difundir todos los afiliados y simpatizantes del partido que sustenta el gobierno de la nación (España, por si me está leyendo Feijoo), hay otras cosas que me hacen ver el futuro con cierto optimismo:
- La bandera de España ya no está escondida y gracias al delirio separatista y a las manifestaciones de la izquierda más extremista muchos han descubierto lo que significa amar a tu país sin tener que contraponerlo a cualquier otra realidad.
- Ha comenzado la ofensiva para que el castellano no sea una lengua marginanda en las comunidades en la que coexiste con otra lengua.
- Hazte Oir nos ha dicho que los niños tienen pene y las niñas vagina.
- Los partidos más serios -lo cual no es decir mucho- de nuestro país llegaron a un acuerdo para suspender la autonomía de Cataluña. Si bien el pacto pecó bastante de timorato por imposición del PSC al PSOE y de éste al PP, no es menos cierto que tras el antiyihadista es la segunda vez que se enteran de que los españoles queremos que se unan cuando se trata de resolver los problemas de todos. Esperemos que sean capaces de hacer lo mismo en educación, sanidad, energía y lucha contra la corrupción.
- La Ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha sido de las primeras políticas conservadoras en decir claramente lo que todo el mundo sabe acerca de las Fuerzas Armadas, y gracias a su tenacidad es más que posible que las Fuerzas Armadas de España se hagan con varios sistemas punteros que contribuirán de forma muy positiva a la creación de empleo de calidad (casi todos se van a fabricar en España por empresas españolas) y que además contribuirán a la defensa de los intereses españoles. Que se haya acabado con el complejo de golpismo contribuye sin duda a que crezca el patriotismo y el orgullo de ser español, a lo que sin duda ha contribuido de forma concluyente el buen hacer de nuestros militares en las misiones nacionales e internacionales que se les encomiendan.
- Podemos se ha quitado la careta del buen rollo y han empezado a destriparse entre ellos y a perder votos tan rápido como los ganaron. Su estrategia de mentir constantemente y de no mojarse ni debajo del agua ya tiene fecha de caducidad y seguramente tendría que pasar algo muy raro para que remonten.
- Se ha dejado de mirar con simpatía a los nacionalistas, y tal vez la mejor muestra es ese chiste (ejem) del asturiano que cuenta que a él nunca le han dicho que es menos asturiano que otro ni le han discriminado: Por fin la ciudadanía empieza a darse cuenta de lo xenófobas que son las propuestas de los separatistas.
- Ha nacido Ciudadanos como alternativa de gobierno, y la prueba es que la izquierda dice que es de derechas y la derecha dice que es de izquierdas. Hacía falta un partido entre el PP y el PSOE que fuera capaz de sacar adelante temas de enjundia y que sea una alternativa a quedarse en casa.
- VOX se ha convertido en ariete de los nacionalistas y se ha personado como acusación particular en varias causas, en algunos casos ante delitos que la fiscalía fingía ignorar. Es de reseñar que las primeras (y ya olvidadas) detenciones se produjeron tras la denuncia de un partido que apenas tiene unos pocos concejales. Desde mi punto de vista la falta de alternativas electorales a la derecha del PP ha hecho que en España haya un desequilibrio nada natural y que nunca se piense en soluciones liberales ni en defender valores conservadores.
- Hay un clamor contra la zafiedad y la impudicia del movimiento gay, especialmente ante la impunidad con la que cometen escándalo público en el día en que celebran lo orgullosos que están de ser diferentes. Después de las barbaridades que publicitaron tras la celebración del día internacional del orgullo en Madrid ya son muchas las voces que reclaman que ese tipo de celebraciones, ya que piden respeto, sean respetuosas con las costumbres y creencias de los demás.
- Se percibe que la prensa al fin se empieza a dar cuenta de la doble vara que tiene la justicia para medir los delitos con motivaciones ideológicas. En un país en el que prácticamente el 100% de los asesinatos políticos de los últimos cuarenta años los han perpetrado grupos de izquierdas es incomprensible que sólo se criticaran los delitos ideológicos que cometen los partidos de extrema derecha (un 16% frente al 84% de los que comete la extrema izquierda).
- Puigdemont se une a la lista de prófugos que no se quedan a defender sus acciones, al dimisionario Más le han empezado a embargar las cuentas, condenan a la cúpula del CDC, se aceleran las instrucciones de la Gúrtel y el caso ERE, se juzga a los que hundieron las cajas... Es posible que este año sigan entrando políticos en la cárcel, incluso es posible que lo haga el cuñado del rey. A mí las sentencias condenatorias me demuestran que todavía hay una cierta independencia en la justicia y cierta separación de poderes.
Es posible que este año veamos como empiezan muchas obras, y el ritmo inversor crecerá de forma exponencial (no en vano el 2019 es año electoral), pero no creo que convenga que olvidemos que el 2017 fue el año en que los españoles decidimos que nadie nos iba a decir ni lo que somos ni cómo somos. Veremos como va la cosa.
- La bandera de España ya no está escondida y gracias al delirio separatista y a las manifestaciones de la izquierda más extremista muchos han descubierto lo que significa amar a tu país sin tener que contraponerlo a cualquier otra realidad.
- Ha comenzado la ofensiva para que el castellano no sea una lengua marginanda en las comunidades en la que coexiste con otra lengua.
- Hazte Oir nos ha dicho que los niños tienen pene y las niñas vagina.
- Los partidos más serios -lo cual no es decir mucho- de nuestro país llegaron a un acuerdo para suspender la autonomía de Cataluña. Si bien el pacto pecó bastante de timorato por imposición del PSC al PSOE y de éste al PP, no es menos cierto que tras el antiyihadista es la segunda vez que se enteran de que los españoles queremos que se unan cuando se trata de resolver los problemas de todos. Esperemos que sean capaces de hacer lo mismo en educación, sanidad, energía y lucha contra la corrupción.
- La Ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha sido de las primeras políticas conservadoras en decir claramente lo que todo el mundo sabe acerca de las Fuerzas Armadas, y gracias a su tenacidad es más que posible que las Fuerzas Armadas de España se hagan con varios sistemas punteros que contribuirán de forma muy positiva a la creación de empleo de calidad (casi todos se van a fabricar en España por empresas españolas) y que además contribuirán a la defensa de los intereses españoles. Que se haya acabado con el complejo de golpismo contribuye sin duda a que crezca el patriotismo y el orgullo de ser español, a lo que sin duda ha contribuido de forma concluyente el buen hacer de nuestros militares en las misiones nacionales e internacionales que se les encomiendan.
- Podemos se ha quitado la careta del buen rollo y han empezado a destriparse entre ellos y a perder votos tan rápido como los ganaron. Su estrategia de mentir constantemente y de no mojarse ni debajo del agua ya tiene fecha de caducidad y seguramente tendría que pasar algo muy raro para que remonten.
- Se ha dejado de mirar con simpatía a los nacionalistas, y tal vez la mejor muestra es ese chiste (ejem) del asturiano que cuenta que a él nunca le han dicho que es menos asturiano que otro ni le han discriminado: Por fin la ciudadanía empieza a darse cuenta de lo xenófobas que son las propuestas de los separatistas.
- Ha nacido Ciudadanos como alternativa de gobierno, y la prueba es que la izquierda dice que es de derechas y la derecha dice que es de izquierdas. Hacía falta un partido entre el PP y el PSOE que fuera capaz de sacar adelante temas de enjundia y que sea una alternativa a quedarse en casa.
- VOX se ha convertido en ariete de los nacionalistas y se ha personado como acusación particular en varias causas, en algunos casos ante delitos que la fiscalía fingía ignorar. Es de reseñar que las primeras (y ya olvidadas) detenciones se produjeron tras la denuncia de un partido que apenas tiene unos pocos concejales. Desde mi punto de vista la falta de alternativas electorales a la derecha del PP ha hecho que en España haya un desequilibrio nada natural y que nunca se piense en soluciones liberales ni en defender valores conservadores.
- Hay un clamor contra la zafiedad y la impudicia del movimiento gay, especialmente ante la impunidad con la que cometen escándalo público en el día en que celebran lo orgullosos que están de ser diferentes. Después de las barbaridades que publicitaron tras la celebración del día internacional del orgullo en Madrid ya son muchas las voces que reclaman que ese tipo de celebraciones, ya que piden respeto, sean respetuosas con las costumbres y creencias de los demás.
- Se percibe que la prensa al fin se empieza a dar cuenta de la doble vara que tiene la justicia para medir los delitos con motivaciones ideológicas. En un país en el que prácticamente el 100% de los asesinatos políticos de los últimos cuarenta años los han perpetrado grupos de izquierdas es incomprensible que sólo se criticaran los delitos ideológicos que cometen los partidos de extrema derecha (un 16% frente al 84% de los que comete la extrema izquierda).
- Puigdemont se une a la lista de prófugos que no se quedan a defender sus acciones, al dimisionario Más le han empezado a embargar las cuentas, condenan a la cúpula del CDC, se aceleran las instrucciones de la Gúrtel y el caso ERE, se juzga a los que hundieron las cajas... Es posible que este año sigan entrando políticos en la cárcel, incluso es posible que lo haga el cuñado del rey. A mí las sentencias condenatorias me demuestran que todavía hay una cierta independencia en la justicia y cierta separación de poderes.
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No sé si es o no un magro balance, pero a mí me parece que los tiempos están cambiando, como se lo parece a muchos ciudadanos europeos que han votado a partidos que han dicho basta a las políticas socialdemócratas y globalistas impuestas por Bruselas. Tambien muchos ciudadanos han perdido el miedo a decir que los nacionales de un país tienen que tener más derechos que los inmigrantes y que no por ello son xenófobos ni racistas.Es posible que este año veamos como empiezan muchas obras, y el ritmo inversor crecerá de forma exponencial (no en vano el 2019 es año electoral), pero no creo que convenga que olvidemos que el 2017 fue el año en que los españoles decidimos que nadie nos iba a decir ni lo que somos ni cómo somos. Veremos como va la cosa.
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