Dice la vice-rectora del campus de Ferrol que necesitan urgentemente una residencia porque la actual (en Sánchez-Barcaíztegui, y alejada por tanto de las instalaciones de la Universidad) se les ha quedado pequeña.
¡Qué sencillo sería todo si las administraciones colaborasen entre ellas! Estoy empezando a cansarme de repetir que la Armada tiene una residencia sin uso a unos veinte metros de la Casa del Patín, que es la biblioteca central de nuestra ciudad universitaria, pero nadie se hace eco de la noticia.
El análisis histórico de nuestro Campus de Esteiro es una fuente casi constante de alegrías, con el claroscuro de las Humanidades, a las que siempre se ha ido dando de lado desde dentro y desde fuera; ahora la necesidad de unificar las ingenierías y los laboratorios ya es acuciante, y para ello se proyecta dotar de una nueva vida universitaria al Hospital Novoa Santos (en los 90 ya albergó la Escuela de Enfermería y la Facultad de Humanidades) y trasladar a sus instalaciones las carreras del área de la salud, que actualmente son Enfermería y Podología.
También estos días se habló largo y tendido de una ciudad de la seguridad en La Malata. Yo he expresado mi opinión de que el Sánchez Aguilera debería ser nuestra ciudad de servicios y albergar las instalaciones de la Policía Nacional, además de las de la Local, los Juzgados, el Fontenla Maristany y Correos. esta gran operación podría facilitarse si las instalaciones liberadas en la Avenida de Vigo pasasen a la Universidad de la Coruña, por no hablar de la infrautilizada residencia de suboficiales del Ejército, a la que acaban de lavar la cara.
Si se consiguiese que la parcela que Defensa tiene baldía frente al antiguo hospital de marina también pasara al campus se vertebrarían todas las enseñanzas en un continuo que posiblemente mejorarían los barrios de Esteiro y Recimil, máxime si algún día se suprime el talud de las Pías y cuando empiecen a dar fruto las políticas de rehabilitación llevadas a cabo en el parque municipal de vivienda.
No niego que los problemas sociales del barrio puedan suponer un lastre para la mejora de la zona, pero no hay que olvidar el incesante trabajo de los servicios sociales y las políticas en educación e integración social que deberían empezar a dar fruto si se estabiliza la población del barrio y se regula la situación de sus ocupantes. Algunos promueven el derribo de los edificios, otros la venta de los pisos, otros mantener la situación actual.: Yo no tengo una fórmula mágica, pero parece claro que hay que frenar el deterioro de una vez, seguramente con una mezcla de todas las recetas posibles.
Finalmente, no hay que olvidar que Esteiro Vello es Área de Rehabilitación Integral, que el Camino Inglés lo bordea desde Taxonera y que podría ser una pequeña joya si se le diera un impulso decidido.
Por todo lo dicho vuelvo a reiterar que es fundamental que los grupos políticos con representación en Ferrol se pongan de acuerdo en su idea de ciudad y negocien con todas las administraciones implicadas las medidas necesarias para que Ferrol pueda rentabilizar su magnífica oferta educativa (en la zona hay institutos, colegios y centros de FP, además del Campus) y abandonar definitivamente su dependencia de un sector público sujeto a vaivenes políticos que no podemos controlar desde la ciudad.
Y, tal vez, ese pequeño paso sea un símbolo de lo que pueda venir después: Una Universidad que vertebre a una ciudad mediana en vez de ser un apéndice que muchas veces ha estado ajena a lo que pasaba fuera de sus aulas y despachos.
¡Qué sencillo sería todo si las administraciones colaborasen entre ellas! Estoy empezando a cansarme de repetir que la Armada tiene una residencia sin uso a unos veinte metros de la Casa del Patín, que es la biblioteca central de nuestra ciudad universitaria, pero nadie se hace eco de la noticia.
El análisis histórico de nuestro Campus de Esteiro es una fuente casi constante de alegrías, con el claroscuro de las Humanidades, a las que siempre se ha ido dando de lado desde dentro y desde fuera; ahora la necesidad de unificar las ingenierías y los laboratorios ya es acuciante, y para ello se proyecta dotar de una nueva vida universitaria al Hospital Novoa Santos (en los 90 ya albergó la Escuela de Enfermería y la Facultad de Humanidades) y trasladar a sus instalaciones las carreras del área de la salud, que actualmente son Enfermería y Podología.
También estos días se habló largo y tendido de una ciudad de la seguridad en La Malata. Yo he expresado mi opinión de que el Sánchez Aguilera debería ser nuestra ciudad de servicios y albergar las instalaciones de la Policía Nacional, además de las de la Local, los Juzgados, el Fontenla Maristany y Correos. esta gran operación podría facilitarse si las instalaciones liberadas en la Avenida de Vigo pasasen a la Universidad de la Coruña, por no hablar de la infrautilizada residencia de suboficiales del Ejército, a la que acaban de lavar la cara.
Si se consiguiese que la parcela que Defensa tiene baldía frente al antiguo hospital de marina también pasara al campus se vertebrarían todas las enseñanzas en un continuo que posiblemente mejorarían los barrios de Esteiro y Recimil, máxime si algún día se suprime el talud de las Pías y cuando empiecen a dar fruto las políticas de rehabilitación llevadas a cabo en el parque municipal de vivienda.
No niego que los problemas sociales del barrio puedan suponer un lastre para la mejora de la zona, pero no hay que olvidar el incesante trabajo de los servicios sociales y las políticas en educación e integración social que deberían empezar a dar fruto si se estabiliza la población del barrio y se regula la situación de sus ocupantes. Algunos promueven el derribo de los edificios, otros la venta de los pisos, otros mantener la situación actual.: Yo no tengo una fórmula mágica, pero parece claro que hay que frenar el deterioro de una vez, seguramente con una mezcla de todas las recetas posibles.
Finalmente, no hay que olvidar que Esteiro Vello es Área de Rehabilitación Integral, que el Camino Inglés lo bordea desde Taxonera y que podría ser una pequeña joya si se le diera un impulso decidido.
Por todo lo dicho vuelvo a reiterar que es fundamental que los grupos políticos con representación en Ferrol se pongan de acuerdo en su idea de ciudad y negocien con todas las administraciones implicadas las medidas necesarias para que Ferrol pueda rentabilizar su magnífica oferta educativa (en la zona hay institutos, colegios y centros de FP, además del Campus) y abandonar definitivamente su dependencia de un sector público sujeto a vaivenes políticos que no podemos controlar desde la ciudad.
Y, tal vez, ese pequeño paso sea un símbolo de lo que pueda venir después: Una Universidad que vertebre a una ciudad mediana en vez de ser un apéndice que muchas veces ha estado ajena a lo que pasaba fuera de sus aulas y despachos.
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